fbpx

Envíos gratis si tu eco shopping supera los 30€

LA MODA SOSTENIBLE BRITISH TIENE UN ENFANT TERRIBLE Y ES TODO UN EXPERTO EN TRANSFORMAR LO RETRO KITSCH A TRAVÉS DEL UPCYCLING

La moda sostenible made in UK puede nacer en los lugares más remotos. Si no, que se lo digan a ADAM JONES, que ha hecho de los tradicionales pubs británicos de moqueta granate, barra de madera y enormes pintas de cerveza su principal fuente de inspiración. A sus 30 años, este diseñador galés está afincado en Londres, donde diseña y confecciona a mano todas sus piezas. Adam ha despuntado por ir un paso más allá en la técnica del upcycling. ¿Cómo? Convirtiendo toallas de cervezas, mantas y colchas vintage, paños de cocina o alfombras viejas en piezas únicas.

Nacido en Froncysyllte, un pequeño pueblo al norte de Gales, descubrió su interés por la moda cuando era niño gracias al armario de su abuela. Comenzó fascinado por las texturas, los colores y las historias que hay tras cada vestido o abrigo. Fue ahí cuando, sin saberlo, se germinó su particular estética retro kitsch. Tras graduarse en 2013 en la Manchester School of Art, en 2015 decidió mudarse a Londres para dedicarse de lleno a su carrera como diseñador.

El choque entre el ritmo frenético de la gran ciudad y la tranquilidad de su ciudad natal, atrapada en los años 70, impulsaron su trabajo. Este se caracteriza por el reciclaje de materiales y tejidos que encuentra en la basura, Ebay o cualquier lugar, y que él mismo separa y cose de nuevo. Ello ha hecho que su marca y su visión de la moda sean sostenibles, aunque no fuese su principal objetivo: “La mejor creatividad surge de la falta de materiales y de tener que buscar en cualquier parte. Te hace pensar más y puedes conseguir algo que nunca hubieras imaginado hacer” declaraba a la web The True Size.

Su talento para transformar lo más mundano en especial, la tradición en vanguardia es innegable. E hizo que la ya fallecida estilista punk Judy Blame se fijase en su primera colección a través de Instagram y decidiera apostar por sus creaciones. Éstas eran principalmente chalecos de punto, bufandas y bolsos de mano de edición limitada. A ello se añadían coloridos jerséis de rayas y pantalones cortos o abrigos animal print con motivos patrióticos o logotipos de cerveza. “Los recuerdos y motivos de tiempos más simples se reencarnan en un nuevo aspecto contemporáneo adecuado para cualquier género y cualquier edad. Surge un nuevo tipo de lujo hecho de tesoros de tiempos pasados pero apto para el mundo posmoderno de hoy”, se puede leer en su web.

Su última colección es precisamente un reflejo de ello. Lanzada en exclusiva con la web APOC, las 18 prendas que la componen se inspiran concretamente en el año 1969. El primer vuelo comercial del Boeing 747, la llegada a la luna de Neil Amstrong o el lanzamiento del álbum Space Oddity de David Bowie son acontecimientos que le han servido como referencia. Y se plasman en 12 looks que reflejan el optimismo y la vitalidad que se sentían a finales del icónico Swinging London. Emociones que relaciona con el panorama post-pandémico al que ahora nos enfrentamos. Una propuesta fiel al espíritu de una firma de moda sostenible made in UK que, desde sus inicios, mira hacia el futuro sin olvidar la herencia de tiempos pasados.