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¿QUIÉN SE ESCONDE TRAS LA FIRMA ESPAÑOLA A HUG? UNA JOVEN DISEÑADORA EXPERTA EN CREAR PRENDAS EMOCIONALES A TRAVÉS DEL UPCYCLING

El upcycling español continúa escalando posiciones en la moda sostenible. Una técnica de reciclaje textil que consiste en transformar prendas vintage, de segunda mano o en desuso en otras nuevas para darles una segunda vida. Sin embargo, a pesar de que el cada vez más ubicuo upcycling todavía no termina de convencer al consumidor, hace ya tiempo que ha conquistado el modus operandi de much@s diseñador@s.

En el caso de la madrileña Alex Henkes, su principal motivo es que le permite devolver a la ropa la ilusión por ser llevada. Y transformar lo que nadie quiere en auténtico arte dentro del actual panorama del upcycling. Una interpretación que cobra sentido y se materializa en su firma, A HUG.

Fundada en 2016, la firma nace bajo la filosofía de que “toda buena historia termina con un abrazo”. Un gesto llano y sincero que condensa todos los sentimientos que quiere transmitir a través de sus prendas. De hecho, el proyecto dio comienzo con la unión de una chaqueta vieja suya con otra de una amiga como símbolo de amistad. El resultado fue una prenda que, al llevarla, te permitía ponerte en la piel de la otra persona y ver y sentir la vida a través de ella. Una metáfora que le ha servido como inspiración desde sus primeros diseños de upcycling hasta hoy.

upcycling

Su primera colección, llamada sencillamente A Hug Collection, surge de la siguiente idea: la ropa se impregna de las emociones de aquel o aquella que la lleva puesta. “Al trabajar con prendas de segunda mano lo hago de una manera poética con las almas que se han quedado atrapadas en ellas. A través del upcycling les doy una segunda oportunidad de ser tocadas, queridas y abrazadas. Porque la ropa es como las personas, necesitan el contacto físico, el cariño, el roce”, contaba en 2017 a la revista Neo2.

De raíces suizas y alemanas, pero española de nacimiento, Alex cultivó desde bien pequeña su sensibilidad por el arte gracias a su familia. En cambio, es a John Galliano a quien debe su interés por la moda y su decisión de estudiar diseño. Tras comenzar su formación en las prestigiosas escuelas Parsons (París) y Central Saint Martins (Londres), finalmente se graduó con honores en el Instituto Marangoni de Londres y en la Manchester Metropolitan University.

Su talento innato le dio la oportunidad de realizar sus prácticas en la firma DelPozo y, después, de trabajar dos años como diseñadora junior para Sybilla. Sin embargo, pronto descubrió que su visión de la moda tenía un propósito más allá del vestir. Con la mirada puesta en los problemas sociales y medioambientales, Alex encontró en la técnica del upcycling un modo de condensar sus ideales y disfrutar de la moda cuidando del planeta. Su proceso creativo, desde el diseño hasta la confección, se centra en reutilizar, rediseñar y reciclar. Y lo hace de un modo poco convencional. Ella misma define su metodología de trabajo como “experimental, modular, participativa y divertida”. Y es precisamente ahí donde marca la diferencia.

Alejada de tendencias y de temporadas, comienza a diseñar cada colección tras elegir la temática, los colores y las texturas. Tres elementos que considera fundamentales, ya que le  sirven de guía a la hora de buscar la ropa de segunda mano que usa como materia prima. Seleccionados uno a uno para cada proyecto, los propios materiales son para ella los que de una forma u otra deciden la transformación que se va a hacer o cómo se van a usar. Además, respeta hasta el mínimo detalle (costuras, remiendos, desperfectos…) con el objetivo de que esta ropa se siga reconociendo y conserve la esencia de su vida anterior al proceso de upcycling.

Las combinaciones de formas, tejidos y colores por las que apuesta son atrevidas e inusuales. Cada pieza, genderless y artesanal, se saca de un solo patrón, por lo que no existen dos iguales. En A HUG es el propio cuerpo el que da forma a las prendas y las dota de vida, “cuando sienten el contacto con la piel, cuando pueden abrazar, envolver y proteger a su cliente o clienta”. Las mangas que caen por espalda y caderas en blazers, los tops hechos a partir de varias riñoneras o los jerséis tres en uno resurgen del olvido transformados por el upcycling más sorprendente del momento.

Fiel a su compromiso con el planeta, dentro de la firma se practica una filosofía zero waste para no generar ningún residuo ni desperdicio en su producción. De este modo, los restos que van sobrando al fabricar sus propias piezas se guardan en “pequeños contenedores recolectores de todas las historias que pasan por nuestras manos”. Y después… permiten crear sus famosos wearable landscapes o “topcitos”, unos corsés para llevar encima de otras prendas hechos con pequeñas composiciones de retales a través de patchwork. Y que ya se han convertido en un topseller del actual upcycling made in Spain.

El imaginario de Alex se compone de referencias femeninas tan ricas y diversas como Rei Kawakubo, Vivienne Westwood, Zaha Hadid, Marina Abramovich, Tracey Emin, Judith Scott, Louise Bourgeois, Barbara Kruger, Madonna, Cindy Sherman, Herta Müller, Joana Vasconcelos o Yayoi Kusama. Todas ellas “mujeres que han luchado y trabajado por hacer realidad sus sueños profesionales dentro del terreno de la creatividad”. Aunque también… reconoce que Martin Margiela, uno de los diseñadores que formó parte del Grupo de Amberes, es una influencia clave en su trabajo a través de su particular visión del upcycling.

Como él, esta creadora entiende la moda como una forma de arte alejada de intereses comerciales. Por eso, su principal objetivo es diseñar ropa especial y duradera, cuya función sea atesorar las emociones o los momentos vividos mientras se lleva puesta. Y en un futuro… esas historias deberán comenzar un nuevo capítulo en la vida de otras personas. “Me gustaría ser un referente a nivel mundial, no solo del actual upcycling. Que mis propuestas fueran consideradas como objetos de arte ponibles y que mis valores y mi metodología de trabajo fueran un ejemplo a seguir, inspirando a la gente con sensibilidad sostenible”.