Las ondas alfa de un baño de gong transportan a un estado de relajación plena del que el organismo se beneficia a todos los niveles
La ansiedad es uno de los problemas de salud mental más frecuentes de la sociedad actual. Como prueba, los siguientes datos. El último informe del Sistema Nacional de Salud (SNS) español recoge un incremento del 34 % de las personas con ansiedad, cifra que supera el 40 % en los menores de 25 años. Aunque lo cierto es que no hay que hacer un gran esfuerzo de análisis para darse cuenta de que el ritmo de vida frenético a nivel laboral, personal y digital nos aboca a sufrirla.
Por ello, es importante buscar momentos en los que desconectar del ruido y reconectar con uno o una misma. Hablamos de tiempo de calidad dedicado al autocuidado, de momentos particulares que agendemos como hacemos con las obligaciones en los que dedicarte a practicar tu deporte favorito, a retomar tus aficiones o simplemente a estar aquí y ahora a través de la meditación.
Así pues, si lo que buscas es calmar el estrés y la ansiedad pero además necesitas algo nuevo en tu vida… el baño de gong supondrá un antes y un después. A través de las ondas vibratorias del gong alcanzarás un estado de relajación absoluto muy beneficioso tanto para tu mente, como para tu cuerpo y tus emociones. A continuación, te contamos todo lo que debes saber sobre esta interesante terapia auditiva.
¿Qué es un baño de gong?
Para entender qué es un baño de gong, primero debemos conocer el instrumento con el que se practica. El gong es un objeto metálico con forma de disco y bordes curvados que está sujeto por una estructura de metal que permite su vibración al ser golpeado por una maza. Su origen es oriental y muchas culturas lo consideran sagrado, tanto que ocupa un lugar privilegiado en gran parte de sus ceremonias relacionadas con el bienestar.
A lo largo de este tipo de meditación, el gong emite sonidos y vibraciones que son capaces de recorrer todo el cuerpo de quien lo escucha. De ahí que esta meditación reciba el nombre de «baño». Esta experiencia auditiva relaja el cuerpo en profundidad y es capaz de modificar la frecuencia vibratoria del cerebro para sumirle en un estado de calma y bienestar.
El sonido del gong y sus efectos
Como decíamos, el baño de gong se basa en las ondas vibratorias (o electromagnéticas) que emite el instrumento en cuestión, con diferentes frecuencias e intensidades. La física cuántica afirma que «todos los cuerpos están en contante movimiento y vibración» y, teniendo en cuenta este principio de resonancia magnética, nuestro organismo se acopla a las frecuencias prolongadas a las que se expone.
De esta forma, nuestro cerebro se acoplará a las frecuencias alfa, las de la calma y la relajación que emite el gong… dejando atrás las beta, las del estrés y la ansiedad que emite cuando estamos en estado de alerta. Y así, en este nuevo estado de relajación profunda, el cuerpo es capaz de reequilibrarse, de sanar.
La meditación auditiva por pasos
Para disfrutar de un baño de gong, el primer paso es tumbarse en la postura savanasa de yoga. Es muy fácil: debes colocarte sobre una esterilla boca arriba, con los brazos y las piernas extendidas; los brazos situados a los lados del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba y los ojos cerrados.
Cuando te has colocado en la posición correcta, llega el momento de relajar los músculos y mantener una respiración tranquila y consciente. Con cada respiración tomamos conciencia de nuestro cuerpo y prestamos atención a cada uno de los músculos. Los expertos también recomiendan tener una intención clara antes de empezar la práctica y tenerla presente a lo largo de la sesión.
Cuando empieza a sonar el gong, nuestro cuerpo se sincroniza con esa vibración. Se somete a un masaje vibracional que recorre el cuerpo y lo sume en un profundo estado de relajación. Al terminar, el silencio total. Un silencio de unos 5 o 10 minutos en los que asimilar lo sucedido. Hay quien llora, quien ríe sin parar y quien simplemente disfruta de la paz del momento.
Beneficios de una terapia sanadora
Sí, has leído bien, un baño de gong puede considerarse una técnica sanadora. Hay quien lo compara con un sueño reparador de 8 horas por su capacidad para reequilibrar el cuerpo a todos los niveles. Sus beneficios se experimentan tanto a nivel físico, emocional como mental. Son los siguientes:
A nivel físico:
- Repara el sistema nervioso
- Refuerza el sistema inmunológico
- Estimula la circulación
- Alivia el insomnio
- Reduce la frecuencia cardiaca y la presión arterial
- Disminuye el dolor físico
- Elimina las toxinas del organismo
A nivel mental:
- Mejora tus habilidades cognitivas
- Cambia el patrón de onda del cerebro
- Equilibra la mente
A nivel emocional:
- Reduce el estrés y la ansiedad
- Libera traumas y bloqueos
- Da claridad mental y fomenta la creatividad
- Te conecta con tu verdadera esencia y potencia tu intuición
¿Dónde se puede practicar?
Si has llegado hasta esta parte del artículo entendemos que estés preguntándote dónde puedes practicar el baño de gong y comprobar por ti mismo o misma todas las bondades que promete. Pues bien, lo ideal es practicarlo de forma presencial en un centro que ofrezca esta terapia –como Sonoras House en Madrid, Blanc Yoga en Barcelona o Santosha Salud Holística en Valencia– guiada por un o una instructora que sean expertos en la materia.
Pero si –como la que escribe estas líneas– te han fascinado todos sus beneficios y no quieres esperar a reservar una sesión… puedes practicarlo en casa. Aquí tienes una lista de reproducción del maestro Vikrampal, experto en yoga kundalini, para iniciarte en esta técnica de meditación ancestral.