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I AM A PLASTIC BAG BY ANYA HINDMARCH, ¿QUIÉN DIJO QUE SEGUNDAS PARTES NO SON BUENAS Y, ADEMÁS, RECICLADAS?

Fue uno de los primeros bolsos sostenibles que se convirtieron en icónicos. Han pasado 15 años desde que la diseñadora ANYA HINDMARCH se convirtiera en pionera de la moda ecofriendly con un accesorio que sigue siendo un topseller. Y ahora se llama This Is Not a Plastic Bag, porque… sigue haciendo honor a su ADN.

Diseñado para apoyar una organización benéfica, el bolso I’m Not A Plastic Bag fue un must have de la moda durante la pasada década. Los hombros de celebrities ecofriendly como Keira Knightley, Reese Witherspoon y Anne Hathaway ayudaron (y mucho). También las más de 80.000 personas que hicieron cola en las tiendas de Sainsbury para comprar su edición limitada. O a la desafortunada estampida de compradoras que acabó con la hospitalización de 30 personas en Taiwán. En Beijing, Hong Kong o Tokio no hubo heridos, menos mal. Después llegó su reventa por más de 300 libras en Ebay y, cómo no, su versión falsificada.

Han pasado dos años desde que Hindmarch comenzó a investigar para crear un material hecho de botellas de plástico recicladas con el que crear el bolso opuesto al anterior. También está destinado a convertirse en un topseller y se llama I Am a Plastic Bag. Por pura lógica. El resultado es una colección de bolsos tote y neceseres en llamativos colores que, por fin, se han ampliado este verano. Está fabricada con lona de plástico proveniente de botellas que estaban destinadas a ir al vertedero y recubierta con un material hecho de parabrisas de automóviles para darle un acabado duradero y resistente a la intemperie.

El estampado de la bolsa presenta el monograma AH de la marca y está acabado en cuero por la curtiduría Gold Standard Working Group Tannery. Así se garantiza la trazabilidad total de las pieles para subproductos. Inspirado en la tipografía usada en el bolso original, el motivo I Am A Plastic Bag está cortado a mano y bordado en el exterior. El interior revela un bolsillo con cremallera adornado en cuero con un tarjetero de cuero con etiqueta. La propuesta tiene una huella de carbono cero y sigue siendo top en el panorama de los bolsos sostenibles actuales.