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HONGOS, ALGAS Y ARAÑAS… PARA CREAR LA INNOVADORA (Y MÁS QUE NECESARIA) MODA SOSTENIBLE DEL INMINENTE FUTURO

Bienvenid@s al futuro de la moda. Aunque las tendencias sigan dando vueltas en ciclos de 10 años, hay algo que cambiará entre ahora y entonces. Y es de qué están hechas las prendas y accesorios. El impacto perjudicial del algodón tanto en el medioambiente como en las personas que cultivan sus cultivos está bien documentado. Y el poliéster y el nailon tampoco son convenientes debido a los gases químicos nocivos que se liberan a la atmósfera durante su fabricación (sin mencionar el hecho de que tardan siglos en biodegradarse). Por el momento, los materiales biológicos sostenibles que se utilizan en la industria utilizan posos de café, cactus, restos de piña y pieles de cebolla. Pero… ya hay más opciones.

Esta es una noticia particularmente importante dado que, para 2025, se estima que 430 millones de vacas deberán ser sacrificadas anualmente para mantenerse al día con las demandas de los consumidores. Para una industria tan experta en el constante movimiento, la moda ha sido muy lenta en lo que respecta a la sostenibilidad. Pero, finalmente, se está dando cuenta de que los tejidos nuevos e innovadores no son una novedad, sino una urgencia. Más vale tarde que nunca.

Los hongos y sus asombrosos micelios

Los humildes hongos están en boca de tod@s los profesionales de la moda. En manos de los científicos e ingenieros de Bolt Threads, el sustituto del cuero Mylo utiliza micelio. Se trata de la estructura en forma de raíz que los hongos utilizan para crecer. El proceso involucrado en la creación del producto terminado ve células de micelio “alimentadas” con material orgánico en un ambiente de temperatura controlada.

Muy pronto, una capa espumosa crece de la materia, que luego se procesa para convertirse en láminas delgadas y flexibles que se asemejan al corcho. A partir de ahí, el material totalmente biodegradable se dirige a curtidurías sostenibles para ser teñido sin el uso de productos químicos nocivos que se suelen emplear para colorear el cuero. Todo este proceso lleva solo de dos a cuatro semanas… en comparación con los dos o tres años que se necesitan para criar una vaca y usar su piel.

Stella McCartney presentó por primera vez un prototipo de bolso elaborado a partir de Mylo en 2018 y esta temporada ya ha puesto a la venta una colección cápsula completa. Por su parte, la venerada casa parisina Hermès ha presentado su propio bolso de mano de ‘cuero de hongo’ como parte de una colaboración con la empresa emergente MycoWorks. El pasado año, la empresa Mylo recibió una fuerte inversión de un consorcio de empresas que incluye a McCartney, Adidas, Lululemon y el conglomerado de lujo Kering. ¿Veremos micelio en la pasarela de Gucci, Balenciaga y Bottega Veneta en los próximos meses y años? Todo apunta a que sí.

Prendas de algas… que resisten la lluvia

En 2019, Kanye West, fundador de Yeezy para Adidas, lanzó el primer prototipo de runners elaborado, en parte, a partir de este organismo acuático. Se hizo realidad el año pasado hecho de una mezcla de EVA y algas cosechadas. Al mismo tiempo, la start-up londinense Post Carbon Lab se llevó a casa el premio de Kering a la moda sostenible por su extensa investigación sobre este material. ¿Su objetivo? Hacer que la moda no solo sea neutra en carbono, sino también en carbono.

Gracias al estado de las algas como un organismo vivo que respira, las prendas en las que eventualmente se convierten son capaces de respirar a través de la fotosíntesis. Lo que significa que algún día, no muy lejos de ahora, la ropa que usamos podría convertir el dióxido de carbono en oxígeno. Según la innovadora etiqueta, una camiseta grande podría generar casi tanto O2 como un roble de seis años.

Otros diseñadores que utilizan el biotextil innovador incluyen a la diseñadora recién graduada Scarlett Yang. Elaboró ​​un vestido delicado y diáfano a partir de algas y proteínas de seda. El vestido único y cambiante creció y se adaptó a su entorno en función de los niveles de humedad y temperatura. Y se arrugaba y doblaba para adoptar nuevas formas en diferentes entornos. Muy bello e inquietante.

Con un punto de vista más práctico se encuentra la camiseta de algas de la marca de ropa experimental Vollebak. A pesar de ser completamente biodegradable, no se diluye cuando entran en contacto con un poco de lluvia. En cambio, cuando la camiseta llega al final de su vida útil, puede tirarse en el contenedor de abono o enterrarse en el suelo. Y se descompone para convertirse en alimento para lombrices en un período de 12 semanas.

Sportswear… hecho con seda de araña

Adidas, Stella McCartney y Bolt Threads han vuelto al ataque con otro material biotecnológico: una seda de araña pionera y cultivada en laboratorio. Como una de las fibras más fuertes conocidas en el planeta, la ciencia ha buscado durante mucho tiempo replicar los hilos que usan los arácnidos para hacer sus redes, logrando avances reales en los últimos años. En 2019, McCartney usó su colaboración de Adidas para presentar un vestido de tenis ligero y totalmente biodegradable elaborado con hilo de araña de bioingeniería de Bolt Threads.

Para crear este hilo único, el equipo de científicos de la compañía miró a una araña orbe conocida como argiope bruennichi. Tras estudiar su telaraña, la compañía inventó una versión propia de la proteína que la araña creó en el laboratorio, implantándola en levadura y permitiendo que fermentara y creciera. A partir de ahí, la seda líquida se retiró de la masa y se convirtió en hilo para tejer la tela que luego se convertirá en una prenda. 

Este nuevo tejido incondicional es usado también por The North Face, que unió fuerzas con la empresa japonesa Spiber para crear su Moon Parka en tono dorado y disponible comercialmente. Y por la firma Patagonia, que actualmente está explorando la tecnología dentro de su propia producción.