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CONTRA LOS CONSTANTES SUEÑOS PANDÉMICOS… VARIAS PAUTAS PARA CONSEGUIR DORMIR Y DESCANSAR MUCHO MEJOR

Los sueños pandémicos son y continuarán siendo una inquietante constante durante la pandemia por COVID-19. La mala calidad de sueño debido a continuas pesadillas es un hecho constatado que afecta a gran parte de la población. Y estos bad dreams, que en circunstancias normales son también habituales, se han vuelto más extraños y siniestros que nunca. A medida que el coronavirus continúa causando estragos en nuestro estilo de vida, el caos interno que estamos experimentando, desde la inquietud hasta la preocupación excesiva, se traduce en sueños más extremos.

En el nuevo libro Pandemic Dreams de Deirdre Barrett, profesora de psicología en la Universidad de Harvard, se ha llevado a cabo un estudio de más de 9.000 sueños sobre la pandemia y se asegura que al dormir no se desconecta. El cerebro sigue centrado en los mismos problemas, preocupaciones, esperanzas que cuando está despierto. Es pura lógica. Cualquier gran cambio en la vida tiende a agitar la presencia de los sueños y estos cada vez son más vívidos. Los sueños son solo versiones mezcladas de información y, al dormir, el cerebro trata de darle sentido a todo. Si lo que nos ha ocurrido es negativo, se producen pesadillas en las que este órgano tiene un dañino guión que seguir por la noche.

Sin embargo, aunque a veces puede ser desalentador, el sueño REM activo es necesario para la consolidación de la memoria y la regulación del estado de ánimo. Por lo tanto, los sueños, incluso si son malos, son siempre una señal de que el cerebro está funcionando correctamente. Y es perfectamente lógico que estos sean más intensos y provoquen ansiedad en esta época sin precedentes. ¿Es posible reducir la cantidad de sueños pandémicos que se está teniendo? Probablemente. A continuación, algunas pautas de la doctora Barrett para una vida de ensueño más saludable en medio de la pandemia global.

Escribir un diario de sueños

El primer paso para interpretar los sueños es escribirlos todos en un solo lugar. Cuanto más regularmente se registran, más fácil será recordarlos y analizarlos con el tiempo. Llevar un diario de sueños es útil para notar patrones en nuestros sueños a lo largo del tiempo. Pero no es conveniente escribir solo los sueños pandémicos; la psicología positiva sugiere que se debe prestar la misma atención a los sueños felices y magistrales. Los pasos a seguir son:

  • Anotar una breve descripción de una pesadilla reciente. Si la pesadilla más reciente es demasiado molesta para pensar en ella, es mejor elegir otra menos angustiosa.
  • Pensar en una forma de cambiar la pesadilla para que ya no dé miedo. Se puede cambiar una pequeña parte o todo. Y hay que dejar de pensar en la pesadilla original ahora que se ha cambiado.
  • Dedicar unos minutos cada día a imaginar esta nueva versión de la pesadilla. Hay que intentar “pintar” una imagen mental de la nueva versión modificada.

Mantenerse activo y practicar la atención plena

Cuanto más clara está tu mente durante el día, más clara estará durante la noche. Tener en cuenta los niveles altos de cortisol con actividades de limpieza mental a lo largo del día será efectivo para dormir mejor por la noche y dará como resultado sueños menos ansiosos y aprensivos. Casi cualquier técnica que ayude a estar menos ansios@ durante el día también mejorará el sueño y reducirá los bad dreams. Es recomendable la meditación activa, como el trabajo de respiración con respiración abdominal lenta o la relajación muscular progresiva. También el ejercicio diario, que puede ser muy útil para una mejor calidad del sueño, siempre que no sea demasiado cerca de la hora de dormir.

Esforzarse por tener sueños más felices

Si bien es imposible microgestionar los sueños, existen ciertas prácticas que pueden ayudar a inclinarlos hacia una actitud más feliz y positiva. Si te molestan muchos sueños de ansiedad, la mejor manera de recalibrarlos es pensar en aquellos que te gustaría tener. ¿Posibles protagonistas? Por ejemplo, un ser querido o un lugar de vacaciones favorito. También puedes probar el método de “incubación de sueños”, en el que te sugieres a ti mismo lo que te gustaría soñar mientras te quedas dormid@ repitiéndolo en detalle. Si pensar en las imágenes no resulta fácil, se puede colocar una foto u otros objetos relacionados con el tema en la mesita de noche para verlos como lo último antes de apagar la luz.